miércoles, 29 de diciembre de 2010

La Pesadilla del Teólogo... (realmente es La Pesadilla del Cura)

Este cuento es de Bertrand Russell.. pero siempre me gusta distribuirlo por estas fechas... asi que mis queridos Celenitas... ojala lo disfruten.... un abrazo a todos


Bertrand Russell



El eminente teólogo doctor Thaddeus soñó que estaba muerto y se dirigía al cielo. Sus estudios le habían preparado y no tuvo ninguna dificultad para encontrar el camino. Llamó a la puerta del cielo y se encontró con un escrutinio más meticuloso de lo que esperaba.
-Solicito la admisión -explicó- porque he sido un hombre de biien y he dedicado mi vida a la gloria de Dios.
-¿Hombre? -dijo el portero-. ¿Qué es eso? Y ¿cómo es posible que una criatura tan ridícula como tú haga algo para promover la gloria de nadie?

El doctor Thaddeus se quedó perplejo.

-No es posible que desconozcas al hombre. Debes saber que el hombre es la obra suprema del Creador.
-Lamento herir tus sentimientos -dijo el portero-, pero lo que dices es nuevo para mí. Dudo que nadie de los que estamos aquí haya oído jamás hablar de esa cosa que llamas "hombre". Sin embargo, puesto que pareces afligido, tendrás la oportunidad de consultar a nuestro bibliotecario.

El bibliotecario, un ser globular con mil ojos y una boca, bajó algunos de sus ojos hacia el doctor Thaddeus.

-¿Qué es eso? -le preguntó al portero.
-Eso dice ser miembro de una especie llamada "hombre" que vive en un lugar de nombre "Tierra". Tiene la curiosa idea de que alguien se interesa especialmente por ese lugar y esta especie. Pensé que quizá podrías ilustrarle.
-Bueno -dijo amablemente el bibliotecario al teólogo-, tal vez puedas decirme dónde está ese sitio que llamas "Tierra".
-Forma parte del Sistema Solar.
-¿Y qué es el Sistema Solar? -preguntó el bibliotecario.
-Pues.. -replicó el teólogo- mi campo era el conocimiento sagrado y lo que preguntas pertenece al conocimiento profano. No obstante, he aprendido lo suficiente de mis amigos astrónomos para poder decirte que el sistema solar forma parte de la Vía Láctea.
-¿Y qué es la Vía Láctea? -preguntó el bibliotecario.
-Es una de las galaxias, de las que, según me han dicho, existen unos cien millones.
-Bueno, bueno -dijo el bibliotecario-. No esperarás que recuerde una entre un número tan elevado. Pero sí recuerdo haber oído antes la palabra "galaxia". De hecho, creo que uno de nuestros bibliotecarios auxiliares está especializado en galaxias. Llamémosle y veamos si puede ayudarnos.

Poco después se presentó el bibliotecario auxiliar galáctico, que tenía la forma de un dodecaedro. Era evidente que en otro tiempo su superficie había sido brillante, pero el polvo de los estantes le había vuelto mortecino y opaco. El bibliotecario le dijo que el doctor Thaddeus, al esforzarse por explicar su origen, había mencionado las galaxias, y confiaban en que sería posible obtener información al respecto en la sección galáctica de la biblioteca.

-Bueno, -dijo el bibliotecario auxiliar-, supongo que sería posible con el tiempo, pero como hay cien millones galaxias y a cada una le corresponde un volumen determinado. ¿Cuál desea esta extraña molécula?
-Es la galaxia llamada Vía Láctea -dijo titubeante el doctor Thaddeus.
-De acuerdo -concluyó el bibliotecario auxiliar-. Lo encontraré, si es que puedo.

Unas tres semanas después regresó y dijo que el fichero extraordinariamente eficaz de la sección galáctica le había permitido localizar la galaxia como la número QX 321.762.

-Hemos empleado a los cinco mil funcionarios de la sección galáctica en esta investigación. ¿Desea ver al funcionario encargado especialmente de la galaxia en cuestión?

Llamaron al funcionario, que resultó ser un octaedro con un ojo en cada superficie y una boca en una de ellas. Estaba sorprendido y deslumbrado al verse en una región tan brillante, lejos del umbrío limbo de sus estanterías. Se sobrepuso y preguntó con timidez:

-¿Qué desean saber acerca de una galaxia?

El doctor Thaddeus se lo explicó:

-Quiero informarme sobre el Sistema Solar, una serie de cuerpos celestes que giran alrededor de una de las estrellas de su galaxia. La estrella en cuestión se llama "Sol".
-Hum -dijo el bibliotecario de la Vía Láctea-. Ha sido bastante difícil encontrar la galaxia precisa, pero encontrar la estrella precisa en la galaxia es mucho más difícil. Sé que hay unos trescientos mil millones de estrellas en la galaxia, pero mis conocimientos no me permiten distinguir una de otra. Creo, sin embargo, que cierta vez la administración pidió la lista completa de los trescientos mil millones de estrellas y sigue guardada en el sótano. Si cree que merece la pena, emplearé a un grupo especial del Otro Lugar para que busquen esa estrella en particular.

Convinieron que, como la cuestión se había planteado y era evidente que el doctor Thaddeus estaba angustiado, siendo en principio interesante que un ser tan rudimentario se presentase de improviso, sería lo mejor que podían hacer.

Varios años después, un tetraedro muy cansado y desalentado se presentó ante el bibliotecario auxiliar galáctico y le dijo:

-Por fin he localizado esa estrella particular sobre la que se han pedido informes, pero no entiendo por qué ha despertado el menor interés. Tiene un gran parecido con muchas otras estrellas de la misma galaxia. Es de tamaño y temperatura medios y está rodeada por otros cuerpos mucho más pequeños llamados "planetas". Tras una minuciosa y microscópica investigación, he descubierto que por lo menos algunos de esos planetas tienen parásitos, y creo que esta cosa que ha solicitado los informes debe de ser uno de ellos.

Al llegar a este punto, el doctor Thaddeus rompió en un apasionado e indignado llanto:

-¿Por qué, decidme, por qué el Creador nos ocultó a los pobres habitantes de la Tierra que no fuimos nosotros quienes le incitaron a crear los Cielos? Durante mi larga vida le he servido con diligencia, creyendo que se fijaría en mis servicios y me recompensaría con dicha eterna. Y ahora parece que ni siquiera tenía conocimiento de mi existencia. Me decís que soy un animalículo infinitesimal en un pequeño cuerpo que gira alrededor de un miembro insignificante de un grupo formado por trescientos mil millones de estrellas, que sólo es uno entre muchos millones de tales grupos. ¡No puedo soportarlo, y ya no me es posible adorar a mi Creador!
-Muy bien -dijo el portero-. Porque no hay ningún Creador que adorar, ya que la ilimitada cavidad del Universo es eterna, nada la creó, y todo lo que ves no ha surgido más que de la combinación aleatoria entre los elementos primordiales. Aunque tú, triste homúnculo, en el Gran Libro de la Naturaleza, debes de ser una insignificante errata, con la que no deberíamos haber perdido ni un ápice de nuestra enorme duración temporal.

En aquel momento se despertó el teólogo.

-El poder de Satán sobre nuestra imaginación, durante el sueño, es aterrador -musitó.

viernes, 24 de diciembre de 2010

Rola dedicada a todos los Guys del Cel

El primer día

Los recuerdos de ese primer día de clases hoy son tan distantes y nublados como ciertos días otoñales cuando la neblina desaparecía los edificios del Colegio Tepeyac y los camiones reducían su velocidad a "tranco de mula".

Las razones por las cuáles mi padre decidió inscribirme en aquella escuela "rural y bucólica" fueron dos, ambas con un peso similar, los "Frailes del Tepeyac" eran un equipo de futbol americano muy renombrado en no sé que liga y enseñaban inglés desde el primer día de clases. Ninguna razón es tan importante para meter a un hijo a una institución académica que pensar que este la hará en la vida por aprender a hablar inglés a temprana edad y/o que podrá destacar en un deporte como el futbol americano, aunque se viva en México, El Salvador u Honduras.

En esa época vivíamos en la ahora muy cosmopolita Colonia Condesa pero pesaba sobre el ego de mis padres vivir en una casa "rentada". Comprar una casa en dicha colonia o en Anzures y ya ni hablar de las Lomas de Chapultepec implicaba que mi padre debería vender su alma al diablo, a mis hermanas a un potentado árabe y a mi mamá a alguno de sus compadres. Hoy veo con cierta tristeza que cualquiera de esas opciones hubieran sido mejores y digo con tristeza pues en vez de aquellas colonias de tanta alcurnia decidió hacerse de una casa en la Magisterial Vistabella, una colonia pegada a Satélite pero que por pertenecer al municipio de Tlalnepantla en vez de al de Naucalpan los predios eran mas económicos, esto implica que el día de hoy mi futura herencia sea menor que mis ahorros del Afore, aparte de que al no haber vendido a mis hermanas la casa se dividirá entre cinco cuando llegue el momento.

Con los grandes motivantes de que aprendiera a hablar ingles y/o jugara futbol americano en "Los Frailes del Tepeyac" (que por cierto jamás se concretó el equipo en la sucursal Lago de Guadalupe del mentado colegio), la distancia de la Colonia Condesa al municipio de TULTITLÁN era un punto tan irrelevante como mi opinión sobre cualquier respecto.

Hoy haciendo un ejercicio de memoria (que ya me está dejando exhausto) me doy cuenta que los recuerdos de mi primer día de clases son tan pocos como los conocimientos retenidos sobre biología, geografía y química en secundaria.

Partimos de la Ciudad de México al terreno donde se empezaba a construir la que luego sería la casa en la que habité hasta ya grandecito, a una hora indecible, no recuerdo quien me levantó, me baño y me dio de desayunar pero cuando desperté me encontraba en la esquina de Miguel Bernard y Lauro Aguirre en un atuendo similar al de los esquimales esperando junto con mi padre y el velador de la obra (de la casa en construcción)al camión escolar, si algún consuelo le queda a mi padre es que no lloré en mi primer día de escuela, es claro que nadie llora cuando está dormido.

Guido Ebergenyi es el primer ser humano con el que recuerdo haber tenido comunicación ese día, me enteré que su padre trabajaba para CFE y yo le dije que el mío trabajaba para PEMEX, de cualquier forma nos quedamos igual, sin duda el sabía que CFE, era la Comisión Federal de Electricidad y yo que PEMEX era Petróleos Mexicanos, aunque tengo la certeza de que fuera de saber el significado de los acrónimos ninguno sabíamos que chingaos erán esas "cosas".

En el transcurso del día conocí a otros de mis "compañeritos" quienes ahora forman parte importante de mis recuerdos académicos, Alex Ramos, Marco Morfín, Totis a(Roberto Peralta), Axel Méndez, Camilo Sansores, Alicia, Ernesto Beltrán, Enrique Cornejo, Carlos Zenteno, Luis Enrique Arjona... pero el día no podía acabar bien... la desmañanada hizo estragos.

A algo he de atribuirle el haberme subido al camión equivocado, sin duda fue la desmañanada y el color similar de ambas "unidades", el caso es que ya arriba del que yo creía era el mismo transporte que me había llevado de la casa en construcción al colegio, la partida de este no se dio con la premura pertinente. No recuerdo cuanto tiempo pasó hasta que alguien me dijo "este no es tu camión" (lo cual tenía claro), y me sacó del asiento donde me encontraba ante las "cuchufletas" de todos los malhoras mayores para llevarme a "mi camión" donde fui recibido de la misma forma que como fui despedido del anterior.

El regreso fue tan álgido como subirse a las "tazas" en las ferias de pueblo, llegué a la primer escala (la casa en construcción) de color "mecate" y con un malestar que no volví a sentir hasta muchos años después cuando conocí el alcohol. Mi padre y el "velador" me esperaban a mi llegada... a la pregunta de "Mi hijo, como te fue en tu primer día de clases?" respondí sin palabras pero con un acto fisiológico que dejo clara mi respuesta.

viernes, 17 de diciembre de 2010

THE CHICAGO BOYS

¡Válgame Dior! Y no les dió pena. Pero aquí están los únicos y verdaderos CHICAGO BOYSSSS.

jueves, 16 de diciembre de 2010

COMPLEJO DE EMBOTELLADOR

En una día como cualquiera, después del receso y haber jugado decentemente futbol, Lucas entró al salón asignado a su clase de matemáticas feliz y sin preocupaciones. La vida en secundaria era difícil pero buena, sin embargo, alguna mente retorcida y sin elementos mínimos de juicio, programó que esos chicos tuvieran clase de matemáticas justo después de haber corrido al sol, vaciado sus energías y con cuerpo sudado. Imaginar que deben los agitados muchachos pasar de altas revoluciones prácticamente a cero para concentrarse en binomios perfectos, es iluso y digno de una mente urdidora de telenovelas.

Pero con todo, Lucas entró relajado al salón, a la par que sus compañeros, donde les esperaba el maestro, delgado, alto, con lentes tipo búho y con su rostro picado por el acné lo que le valió el mote de "El Garapiñado" entre los escolapios. La diferencia se dió ese día en que Lucas recordaba la tonada de la nueva campaña del refresco de cola (que ni siquiera bebía), por lo que estuvo silbándola hasta su ingreso al salón. El Garapiñado de inmediato ejerció vilmente su autoridad exigiendo con su inconfundible voz nasal: "A ver, el que tiene complejo de embotelladora, que se salga".

Tómala, Lucas se detuvo en seco. Su compañero lamentó el asunto diciendo: "Chin, pobre de él". Y el Garapiñado viendo otra oportunidad espetó de inmediato: "Y el compadecido, que lo acompañe".

Así que los dos fulanitos imberbes, se presentaron ante la dirección escolar a donde les asignaron un pico y una pala (después de haber jugado futbol casi una hora) para que excavaran un hoyo en una zona sin asfaltar de un metro cúbico. Se les dió un lapso de una hora (la clase de matemáticas), así que alternando esfuerzos vaciaron el resto de energías.

Y una vez de regreso en su clase de biología, Lucas recibió un nuevo castigo, así que regresó a tapar el hoyo.

¿Por qué lo castigaron otra vez? Pues eso será asunto para otro día. Ay, que muchacho éste...

NOTA. Éste es un artículo que publiqué en mi blog http://enlacabezadelucas.blogspot.com/ el 31 de julio de 2009 y me pareció pertinente reproducirlo aquí. Huelga decir que Lucas es el personaje que he creado para relatar mis andanzas. El "compadecido" fué Everardo que espero recuerde todo lo que sudamos para hacer ese hoyo. Válgame Dior con esos curas nazis...

martes, 14 de diciembre de 2010

Alicia, Diana, Guadalupe, Martha y Beatriz

El título de la entrada pudiera ser "Recuerdos Memorables del CEL", pero no voy a pecar de hipócrita, mis recuerdos más profundos de mis 9 años en el mentado colegio se reducen al título de esta entrada más aún que los "neolatiazos" recibidos.

Alicia no fue la primer mujer en la que quien suscribe posó sus ojos con un franco interés ulterior a la amistad, antes de ella hubo una mujer, la Miss del Kinder al cuál asistí en la Colonia Condesa, su nombre se ha perdido en los anales de mis recuerdos, pero como este blog se limita a las vivencias de los exalumnos de aquel colegio sin bardas no intentaré ni recordar su nombre ni platicar lo que ella movió en mi, a mis 5 años de edad.

No recuerdo cuantos ni quienes decíamos ser "novios" de Alicia López Cárdenas en primero de inglés, pero un buen porcentaje del salón figurábamos en la lista, Alicia fué como el PRI de antaño durante esos diez meses, el mayoriteo a su candidatura como "la novia que todos querían" era absoluto.

De primero de inglés a quinto hubo muchas mujeres (niñas en ese entonces) que me hicieron percatarme que la diferencia de sexos no eran solo cabellos largos y uniforme diferente, una de ellas Rocío Sobrado, pero por la edad en la que la atracción se presentó no representaron un parteaguas en mis recuerdos. De primero de inglés a quinto año de primaria mis hormonas me dieron un descanso para dedicarme con un ahinco desmedido a hacer pendejadas más divertidas que soñar en ser "novio" de mis compañeras de primaria.

Pero llegó sexto y con ese año Diana, una niña rubia de ojos azules a la que el camión dos recogió después de su periplo por Vista Bella (la colonia donde vivía yo). Desde ese día buena parte de mis pensamientos se estancaron en ella, mucho trabajo me costó entablar una plática con la oriunda de Educadores, pero poco a poco y casí después de 5 meses logré acercarme de la última fila del camión al primer asiento donde ella moraba. Una vez iniciada la relación verbal (nunca paso de eso), Prudencio Frigolet y Raúl Cohen se dedicaron como Montescos y Capuletos a tratar de deshacerla y al grito de Zovek!!! me trajeron siscado durante todo ese tiempo. El grito de Zovek vino a colación porque en algún momento tuve a bien decirles a este par de malhoras que me encantaría que Diana me pasara buenas vibraciones como lo hacía la Señorita Z al tristemente célebre Profesor Zovek. Con el paso del tiempo Diana me confesó su amor por Guillermo Medina, no recuerdo que tan duro fue el golpe, pero sin duda no fue tanto dado que no me acuerdo de este (del golpe, de Guillermo Medina si me acuerdo algo). Pero mi constancia y estoicismo me hicieron justicia, finalmente dos días antes de culminar el año escolar Diana aceptó ser mi novia con dos condicionantes, que no le dijera a Medina y que no la besara... no se puede tener todo en la vida.

Con la partida de Diana, vino otra partida, la de madre por su partida. El día que abordé el camión vi con tristeza que mi conquista del año escolar anterior ya no era pasajera en el tranporte escolar, se dice fácil, pero cuando menos eran dos horas de disfrutar de su presencia en un ambiente que si bien no era muy romántico, al menos no permitía huidas intempestivas por berrinches femeninos.

Me urgía hablar con mi Compadre Chepo para contárle mis penas de amores, ese primer día de clases el camión llegó tarde al CEL, ya no tuve tiempo de desahogar mis tristezas, pero al entrar al salón en ese mi primer día de secundaria tuve una visión que si no tan esotérica como la de Juan Diego si me apendejó de buena manera.

Guadalupe Delgado Fuentes... actualmente conocida como Pichi.. SI ESTUVE PERDIDAMENTE ENAMORADO DE ELLA Y QUE Y QUE Y QUE???... Creo que lo más que logré entablar en cuanto a conversaciones profundas con Pichi fue un .. me prestas tu goma?, en ese entonces mi inseguridad era más grande que mi actual gordura, hoy mi gordura hace palidecer de miedo a mi inseguridad.

Todos los días lo único que buscaba era sentarme cerca de ella, nunca con ella, eso era más difícil que saltar en paracaidas, de haber conocido el alcohol en ese entonces.. otro gallo hubiera cantado.

Mi último año en el CEL está marcado por un threesome... Martha, Beatriz y Yo, este threesome no implica una salida a jugar golf, mucho menos un encuentro íntimo entre tres personas, este threesome implica solamente la dualidad en la que viví ese año por no saber a ciencia cierta de quien estaba enamorado, si de Martha o de Beatriz... ese año la comunicación, aunque lacónica con las mujeres, mejoró mucho, ahi la llevaba, sin duda en tercero de secundaria si hubiera podido tener una novia, quizo el destino y mi nulo aprovechamiento académico, que el tercer año no lo cursara en tan lejana escuela, quizo el destino que esas mujeres hoy sean un recuerdo muy agradable de mi paso por el CEL, y ha querido el destino que hoy pueda hablar de ellas sin los miedos ni remordimientos que conllevan los romances consumados...

Gracias Alicia, Diana, Guadalupe, Martha Y Beatriz

VIDEO COMIDA

Es el primer video que subí pero por derechos de autor, youtube canceló el audio, si es que no escuchas algo, puedes hacerlo en la siguiente versión que está más abajo. En ésta versión se ven mejor las imágenes pero no hay sonido. En el que sigue, hay audio pero el video es más pobre.

Combina y disfruta.

LUIS.

COMIDA CEL4G

Una buena comida para buenas amistades.


lunes, 13 de diciembre de 2010

BIENVENIDOS

Hola, está abierta la sala común de reunión para los integrantes de la 4ª generación del CEL, con el nombre que escogieron y donde podrán escribir lo que piensen, colocar fotos, videos y sonidos. Al principio, podrá parecer un poco complicado pues hay que dar de alta a quien tenga el deseo de reunirse. Bastará con que me envíen su correo electrónico para que los agregue y puedan acceder a escribir. Háganlo por favor al correo del grupo en yahoo y los daré de alta.

Además, cada vez que alguien escriba algo, recibirá en su correo al través del correo del grupo de yahoo, la notificación de que alguien puso una nota.

Pronto verán una gran sorpresa que estoy cocinando sobre nuestra reciente reunión donde celebramos con una comida nuestra amistad.

Les mando un saludo muy cariñoso, además de mis mejores deseos para ésta época de final e inicio de año.

Sean bienvenidos pues, es para que tengamos una mejor comunicación.

LUIS ST. MARTIN.